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13 dic 2012

LUGARES PARA VISITAR EN EEUU.

Parque Nacional de Big Bend, Texas


Más allá del oso Yogui y de los grandes geíseres de Yellowstone, en EEUU hay otros muchos parques nacionales que merecen una visita. Algunos son bastante desconocidos (sobre todo para los europeos), e incluso los hay (casi) secretos. En ellos encontraremos sorpresas como antiguos poblados escondidos bajo acantilados, los volcanes más grandes y más activos del planeta, bosques
que presumen de tener los árboles más grandes del mundo o el cuarto sistema de cuevas más largo del mundo.

01 Cañones, desiertos y paleontología

 

Cuando pensamos en parques naturales, sobre todo en América, nos vienen a la cabeza grandes montañas, enormes bosques y geíseres altísimos, pero en el profundo Sur, en la frontera texana con México, encontramos otro tipo de parques, muy diferentes. Es el caso del Big Bend, de casi 400 kilómetros, cuyos principales valores son la geología y la paleontología. Las montañas Chisos se levantan justo en el centro de este territorio protegido, dividiéndolo en dos: al oeste, las espectaculares mesetas y formaciones rocosas que son el resultado de la antigua actividad volcánica de la zona; al este se extiende el desierto. En esta variada geografía viven pumas y osos negros, aunque es más probable toparse con alguna de las 56 especies de reptiles y de los cien tipos de aves que pueblan el parque. Con una altitud variable que oscila entre 550 y 2400 metros sobre el nivel del mar, presenta condiciones climáticas extremas, desde abrasadores desiertos y profundos cañones junto al río Grande, hasta las frescas cumbres de los montes Chisos. Por toda la franja fronteriza, los milenarios hallazgos arqueológicos muestran que este siempre ha sido un lugar de especial interés para el ser humano.
Hay pocos visitantes porque no es fácil llegar hasta aquí. Los aeropuertos más cercanos están en Midland/Odesa (a 330 kilómetros) y El Paso (a 580 kilómetros). Tiene más de 240 senderos, entre ellos algunos cómodos y agradables como el Chisos Basin Loop Trail que arranca desde el centro de visitantes (2,5 kilómetros), y otros más difíciles como el Window Trail, de 8,8 kilómetros, que conduce hasta la Window, una estrecha grieta en el cañón que enmarca una imponente vista hacia el oeste. www.nps.gov/bibe

02 El secreto de los árboles gigantes

Parque Nacional de las Secuoyas, California

Un bosque de árboles gigantes en el parque Nacional de las Secuoyas y Kings Canyon, California. / Neale Clark
Gran parte de este parque es territorio desconocido, casi secreto, y eso que está en California, el estado más poblado de Estados Unidos. Mientras casi todos los ecoturistas se dirigen a Yosemite, los enterados prefieren ir al Parque Nacional de las Secuoyas, en el sector meridional de Sierra Nevada. El 84% de la reserva es zona virgen, accesible solo a pie o a caballo, pero el esfuerzo vale la pena. Aquí se encuentran, por ejemplo, los árboles más grandes del mundo, las secuoyas gigantes, que llegan a medir hasta 85 metros. Otro récord: el parque cuenta con la montaña más alta de Estados Unidos (sin contar Alaska): el monte Whitney, de 4421 metros.
Dentro del parque de las secuoyas es especialmente recomendable abrazar (o más bien intentarlo) los árboles de Giant Forest, un bosque de 7,7 kilómetros cuadrados que protege las especies más colosales del parque, entre ellos el árbol más grande del mundo: el General Sherman Tree.
Este parque se creó en 1890 y cincuenta años más tarde se creó el de Kings Canyon, contiguo a éste. Hoy ambos son gestionados como uno solo y hay una única entrada para ambos (válida para siete días).
La temporada alta es julio y agosto. De septiembre a noviembre presenta vivos colores y hay menos gente, pero puede nevar en cualquier momento. www.nps.gov/seki

03 Salvaje y lejano

Puertas del Ártico, Alaska

El río Hammond serpentea entre los montes Brooks, en el parque nacional Puertas del Ártico, en Alaska. / Patrick Endres
Este parque no es secreto, ni mucho menos, pero es realmente difícil llegar hasta él. Está en el norte de Alaska, uno de los mayores territorios vírgenes del mundo, dentro del Círculo Polar Ártico. Salvaje y remoto, cubre una vasta superficie de 39.460 kilómetros cuadrados, casi como los Países Bajos. Es una de las reservas naturales más valoradas por los estadounidenses, pero no es lugar para turistas ocasionales, ya que carece de carreteras, senderos e instalaciones, y el único centro reconocido para visitantes está en la carretera Dalton, cerca de Coldfoot. Los ríos salvajes, los osos en libertad y los imponentes montes Brooks aconsejan saber algo de supervivencia si queremos recorrerlo a fondo.
El parque está tan lejos que casi todo el mundo llega en hidroavión desde Fairbanks, 320 kilómetros al sureste. www.airarctic.com

04 A la espalda del Gran Cañón

Cañón Bryce, Utah

Contemplando los característicos 'hoodoos' de Bryce Canyon, en Utah. / Royce Bair
No está lejos del conocido Gran Cañón y por eso suele pasar desapercibido, pero quienes llegan hasta este espectacular parque se encuentran con un paisaje realmente espectacular. El Cañón Bryce está a 330 kilómetros al noreste de Las Vegas, pero no podría estar más lejos de las llamativas atracciones de la ciudad del juego: no hay luces de neón, aunque las hoodoos de brillante color rojo y naranja (columnas y arcos erosionados de roca blanda sedimentaria) resultan igual de fascinantes. Su obra maestra es un anfiteatro natural de 19 kilómetros de largo, cinco de ancho y 240 metros de profundidad, con una masa de agujas de roca que se alzan 60 metros sobre el valle. Las hay de todos los colores y formas: desde sólidas torres y espigadas formaciones como tótems.
El itinerario panorámico Rim Road Scenic Drive (30 kilómetros) discurre junto al borde del cañón pasando por el centro de visitantes, el refugio, increíbles miradores (no perderse Inspiration Point) y el inicio de los senderos que recorren el parque. Finaliza en el Rainbow Point.
Gracias a la lejanía de la localidad de Bryce y al aire limpísimo, en una noche clara pueden verse hasta 7.500 brillantes estrellas, el triple de la media de EEUU. www.nps.gov/brca

05 Un mundo rural de otra época

Parque Nacional de Shenandoah, Virginia

Una de las carreteras que permiten recorrer los paisajes del parque Nacional de Shenandoah, en Virginia. / Jay Dickman
Este parque es de esos parajes tranquilos y relajados en los que el tiempo parece haberse detenido y la calma se ha quedado enganchada entre los árboles, pero también es uno de los parques nacionales más espectaculares del país. Shenandoah se creó a mediados de los años treinta, en medio de la frondosa Virginia. Gran parte de su extensión lo ocupaban tierras de labranza cubiertas por manzanos, y ese ambiente rural y calmado aún se respira al circular por Skyline Drive, la carretera principal de 169 kilómetros que atraviesa el centro del parque y recorre la espina de las Blue Ridge Mountains. Y aunque estas montañas parezcan imponentes, para Estados Unidos son elevaciones menores: la cima de Hawksbill alcanza sólo 1235 m. Shenandoah es un lugar perfecto para relajarse, caminar por senderos rurales y acampar al aire libre entre prados y robledales, y eso, en el siglo XXI, es algo que vale la pena celebrar.
Se pueden explorar los senderos del parque a caballo, como los granjeros de los años treinta. De abril a noviembre hay también itinerarios guiados de una hora. El parque está a unos 120 km al oeste de Washington y la escapada desde la capital merece la pena. www.visitshenandoah.com

06 Este parque está en erupción

Volcanes de Hawai

Un río de lava del volcán Kilauea, el más activo de Hawai, explota al caer a las aguas del Pacífico. / Roger Ressmeyer
Este parque, con sus dos volcanes activos que dan fe del nacimiento constante de estas islas, consigue destacar incluso entre las muchas maravillas naturales de Hawai, y otros encantos turísticos. El Parque Nacional de los Volcanes es una sorprendente concentración de maravillas en erupción y ocupa el centro de la Isla Grande, formada por cinco volcanes unidos, aunque de distinta edad, entre ellos el más grande la Tierra: la cumbre del Mauna Loa alcanza los 4.169 metros sobre el nivel del mar, pero bajo el lecho oceánico se prolonga otros cinco kilómetros, por lo que en conjunto es más alto que el Everest. Por otro lado, el joven Kinauea es el volcán más activo del mundo, ya que ha estado en erupción casi sin descanso desde 1983. Se pueden ver alucinantes desiertos de lava, humeantes cráteres, tubos volcánicos y antiguos bosques húmedos. Con playas de arena negra, antiguos surcos de lava y flujos piroclásticos todavía por descubrir, este parque nacional es una auténtica joya de la naturaleza.
En la zona hay agradables cabañas de vacaciones y albergues. Para los que puedan permitirse el lujo de un buen hotel, nada como el hotel Halekulani, en la playa de Waikiki, uno de los hoteles más elegantes de Hawai. Pocas veces la naturaleza está tan cerca del lujo. www.halekulani.com

07 Una de indios (y de historia)

Parque Nacional de Mesa Verde, Colorado

Casas de los indios pueblo en el parque nacional Mesa Verde, en Colorado. / José Fuste Raga
El estado de Colorado es famoso por las Montañas Rocosas, pero las guías turísticas a menudo pasan por alto la riqueza histórica del Parque Nacional de Mesa Verde. Está situado cerca de Four Corners (el lugar donde se unen Colorado, Nuevo México, Arizona y Utah) y tiene un pasado arqueológico sorprendente para los Estados Unidos. Envuelto en un velo de misterio, el Mesa Verde es un parque nacional fascinante (y algo tenebroso) para recorrer, con sus viviendas en las paredes rocosas y sus verdes valles. Aquí desapareció la civilización de los indios pueblo en el 1300 d.C., la compleja cultura de los cliff-dwellers o moradores de las paredes rocosas. Precisamente, el principal atractivo son las impresionantes casas en los acantilados de estas tribus, del siglo XIII, que cuentan hasta cuatro pisos de altura. Se pueden visitar algunas, y la experiencia de entrar por sus estrechos pasadizos y escaleras es única.
La Step House y la Spruce Tree House se pueden visitar por cuenta propia; para las demás hay que reservar en el Centro de Visitantes Far View. Vale la pena reservar un día o más para seguir los circuitos guiados por guardabosques a Cliff Palace y Balcony House, explorar la Wetherill Mesa o participar en una acampada. www.visitwildalaska.com

08 Desafiando el viento

Parque Nacional de la Cueva del viento, Dakota del Sur

Formaciones de calcita en el Parque Nacional de la Cueva del Viento, Dakota del Sur. / Blaine Harrington III
No hay muchas cuevas que constituyan, por sí mismas, un parque nacional, pero cerca de Hot Springs, en Dakota del Sur, está el Parque Nacional de la Cueva del Viento. Actualmente es el cuarto sistema de cuevas con mayor longitud del mundo, con más de 200 kilómetros de pasadizos explorados, pero es legendario por sus características formaciones de calcita llamadas enrejado y, sobre todo, por la fuerza de las corrientes de aire (hasta 100 km/h) en su interior. Las visitas guiadas se aventuran dentro de la red, desafiando su fuerza. Se puede acampar en el cercano monte Elk, donde comienzan las praderas de pastos mixtos y los bosques de pinos ponderosa, entre los que viven bisontes autóctonos y alces.
Hay visitas guiadas por las maravillas subterráneas todo el año. En verano se recomienda llegar pronto para evitar colas. www.nps.gov/wica

09 El otro lago azul

Parque Nacional del Lago del Cráter, Oregón

Ruta de senderismo junto al Lago del Cráter, parque natural del Estado de Oregón / Alan Kearney
Los grandes lagos norteamericanos son mundialmente famosos, pero casi nadie sabe que Estados Unidos alberga el noveno lago en profundidad del mundo. El Lago del Cráter, el más profundo del país con 594 metros, ocupa una caldera extinta situada en pleno centro del Parque Nacional del Lago del Cráter, en la lejana Oregón, casi en el Pacífico. Sus tranquilas aguas azules y profundas reflejan los acantilados circundantes como un espejo gigante. El secreto está en la pureza el agua, ya que no hay ríos ni corrientes que alimenten el lago: procede en su totalidad de la lluvia y la nieve derretida. Tampoco hay que perderse los paisajes lunares de piedra pómez y ceniza, ni las altas agujas creadas por la erosión en las antiguas zonas de erupción. Para estirar las piernas, se puede recorrer parte del sendero de la Cresta del Pacífico, de 4.260 kilómetros, un paseíto desde México hasta la frontera canadiense que pasa por ahí.
Para contemplar el lago hay una ruta de 53 kilómetros que lo rodea (abierta desde junio a mediados de octubre). Otra opción es hacer el viaje en barco desde Cleetwood Cove (de julio a septiembre, si el tiempo lo permite). www.craterlakelodges.com

10 Piratas, naufragios, tortugas y corales

Parque Nacional de Tortugas Secas, Florida

Vista aérea del fuerte Jefferson, en el parque nacional de Tortugas Secas, en Florida. / Randy Wells
Los Everglades de Florida atraen a más de un millón de visitantes al año, pero si se busca algo distinto y menos concurrido, hay que poner rumbo a la punta sur de Cayo Oeste, hasta el mar, para hallar esta inquietante mezcla de vida marina e historia militar. Es el parque nacional más inaccesible de EE UU, ya que solamente se llega en barco o en avioneta, pero el esfuerzo se compensa con lugares maravillosos para bucear (con tubo o con botellas), observar aves y contemplar el firmamento. Ponce de León, que visitó hace exactamente 500 años esta zona, la bautizó como Las Tortugas, por la abundancia de esta especie. La falta de agua dulce hizo que los marineros añadieran el dry (secas).
Se puede visitar el inacabado Fuerte Jefferson de la Guerra de Secesión, a unos 110 kilómetros de la costa, una enorme fortaleza que emerge de las aguas turquesa de Garden Key, en el golfo de México. O conocer historias de piratas a través de los muchos pecios que yacen bajo las aguas de estas siete islas de barrera coralina llamadas Tortugas Secas, donde viven también unas 300 especies de aves, incluidos la tiñosa común, el alcatraz enmascarado y el magnífico rabihorcado. Una combinación excepcional que justifica el viaje.
El único alojamiento del Parque Nacional de Tortugas Secas es un sencillo cámping con fabulosas vistas de la costa, cerca del Fuerte Jefferson. Como no hay instalaciones, hay que llevar todo. www.nps.gov/drto
Estos paisajes surrealistas y otros muchos lugares curiosos aparecen reunidos en 1000 lugares únicos de Lonely Planet, publicado por GeoPlaneta (2010). La información sobre cada uno de los parques se puede ampliar con todos los detalles prácticos para visitarlos en la guía Lonely Planet de Estados Unidos (2012).

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